Biología, sexo y la buena educación

Escrito por al1en 10-10-2006 en General. Comentarios (20)
¡Saludos mis estimados lectores! ¡Saludos a los cinco!

Espero no me hayan abandonado después de esta larga ausencia. Es bueno leer comentarios recientes a las publicaciones, gracias.

Antes de entrar de lleno al tema, me gustaría hacer una aclaración: En uno de los comentarios me llaman hermana, no soy ninguna clase de machista ni tengo nada contra las mujeres pero considero oportuno aclarar que mi sexo es masculino.

Ahora sí, a lo que te truje:

En fechas recientes, como todos los años por estas fechas, con la llegada del nuevo ciclo escolar se levantan voces desde diferentes puntos del país y por diferentes personalidades y organizaciones, principalmente de padres de familia, que protestan por la manera en que se tratan los temas relacionados con la sexualidad en los libros de texto de los primeros años de secundaria y los últimos de primaria. En esta ocasión ha tocado el turno al libro de biología de primer año de secundaria.

Comentarios como"...rayan en la pornografía", "inmorales", "malinformadoras","promueven la homosexualidad" y otros similares son los que reciben las páginas que este libro dedica a la reproducción. Considero justo el reclamo que hacen estas agrupaciones que buscan participar activamente en el mejoramiento de la educación de sus (y nuestros) hijos, sólo me gustaría agregar algunas reflexiones, quizá algo superficiales, pero con la mejor intención de ampliar la perspectiva de la decadente situación de la educación pública en nuestro país.
 
Ciertamente la sexualidad es un tema delicado y que debe ser tratado con pinzas de cirujano,  sobre todo, ante esta juventud superinformada (súper por muy/mucho y por superficial) y en la edad de la curiosidad y la exploración. Hay que cuidar, sin duda, cada una de las palabras y ejemplos que se usan para explicar esos temas, hay que informarse con profesionales con el fin de dar la más fiable información, hay que considerar los aspectos sociales,emocionales, físicos y de salud (religiosos no, ya que la educación pública ha de ser laica) que la sexualidad implica. Todo eso y mucho más se debe tener en cuenta, pero señores (y señoras), por favor, ¡Dejémonos de mojigaterías!
 
Cabe aclarar que no busco discutir cosas cómo si la masturbación es correcta o no, o si un adolescente de 12 años está preparado para iniciar la actividad sexual, pretendo hablar sobre el futuro de la educación pública en nuestro país.

Ya que estamos cuidando de los contenidos de los libros de texto, ¿Porqué irse de inmediato con el tabú del sexo como escudo?, la educación pública mexicana necesita cosas mucho más importantes que quitar a los encuerados de un libro de biología.
 
Hay cosas más importantes, cosas como que "osea", "güey", "cabrón", "pinchi", y algo relacionado con mamar compongan el cincuenta por ciento de las palabras que un egresado de secundaria promedio profiere en una plática regular, ¿Qué a que me refiero? "No mames güey, el pinchi pedo estuvo cabrón",¿Suena familiar?, podemos incluir "o sea, jeloou", "o sea, ¿cómo?" o "está bien mamado", "te mamaste", me atrevería a asegurar que una plática de 20 minutos entre adolescentes promedio se puede realizar con menos de doscientas palabras. ¿Acaso no es preocupante que una persona a la mitad de su educación se comunique con uno o dos cientos de palabras en un idioma que posee decenas de miles de ellas?, ¿Está eso dándoles una herramienta a los jóvenes mexicanos para buscar un futuro mejor?, yo lo dudo.
 
¿Alguna vez han leído algo escrito por un alumno de los primeros semestres de preparatoria?, supongamos una pregunta bastante genérica en un examen de alguna asignatura técnica: 

¿Por qué es necesario registrar las actividades y sus resultados en cada etapa del proceso?

La respuesta podría ser algo así:
Pa' que no cometer errores
Por si se kometen erores no volver a cometerlos
para k este vien documentado
 
Creo que he sido bastante benévolo con eso de la ortografía, pero algo así nos podemos encontrar ¿Asustados, estimados lectores?, apenas estamos comenzando.

Qué tal la música de moda, claramente contribuye a mejorar el acervo cultural de nuestros adolescentes:
"Atrévete te te salte del closet, destápate quítate el esmalte, deja de taparte que nadie va a retratarte levántate ponte jáipel, préndete sácale chispa al estarte préndete en fuego como un láigtel sacúdete el sudor como si fueras un guáipel, que tu eres callejera street fighter."
 
¿Alguien me puede ilustrar? ¿Qué es "jáipel"?, ¿Qué es "estarte"?, yo conozco una conjugación de estar, pero no concuerda, ¿Que es "láigtel"?, ¿Qué es "guáipel"?.
 
O que tal los mentados reality chous y sus ilustradas melodías:

"cuando me toca, el bar me provoca, te beso en la boca"
 
¿Podría existir una rima más pura y profunda?
 
¿Y el chat?, ¡Ah, el maravilloso chat!:
-k m kuentas
-na wey tu qionda
-el fin boy pa alla
-ta chido donde bas a estar
-ay con mis jefes
 
No tengo nada contra jefes, ni contra chido, ni siquiera contra "fin",pero si contra kuentas, wey(buey), qionda(qué onda), boy(voy), pa(para), bas(vas), ay(ahí) y muchas otras que se usan sin consideración alguna a las reglas de acentuación, la ortografía y la claridad por ese y otros medios.
 
Y ya que tomamos como ejemplo la música, ¿Qué hay de la educación musical en las escuelas públicas?, en paises como Japón, que tiene uno de los mejores niveles educativos del mundo (aunque también el mayor índice de suicidios), la música forma parte del programa educativo, tal como la historia o las matemáticas ¿Cuantas flautas, por mencionar algún instrumento, se podrán comprar con lo que cuesta una computadora que será subutilizada en una escuela primaria? Ciertamente el programa de secundaria marca (o almenos marcaba hace pocos años) que se enseñe música en el segundo curso de educación artística, pero ¿Cuántas escuelas lo siguen realmente?, ¿Cuantos alumnos de secundaria saben tocar un instrumento musical y distinguir una nota de otra al egresar?
 
Además de lo anterior, todos nos imaginamos que respondería un joven desecundaria si se le pidiera su opinión sobre la música clásica (misma que probablemente jamás ha escuchado): "aburrida", "para dormirse".Esto sólo porque no se les (nos) ha enseñado a valorar la complejidad y calidad de ese género y en general se busca el ruido, el morbo o simplemente "lo que está de moda".
 
Lo anterior es sobre la música, pero cosas similares o peores podemos decir de la pintura, escultura, literatura, el buen cine y todas las formas de expresión artística que gracias a los medios masivos de comunicación, y en ocasiones a la poca ambición cultural de los padres, se han convertido en objeto de rechazo por desconocimiento.

Otro aspecto fundamental del desarrollo humano, es sin duda el correcto desarrollo del cuerpo. Afortunadamente existe, en la mayoría de las primarias y secundarias, la educación física; aunque hasta ahora ha sido insuficiente el esfuerzo ya que una escuela promedio tiene uno o dos maestros de educación física que deben atender a diez, quince o hasta veinte grupos en las escuelas más grandes; esto causa que el tiempo de educación física sea cuando mucho dos horas por semana para cada grupo.Además existe la creencia de algunos de que esas clases son para el sólo esparcimiento de los alumnos y que con que jueguen una cascarita de futbol o algún otro deporte es suficiente, lamento informarles que eso no es cierto, o al menos no debería serlo. La educación física debe enseñar a los jóvenes a conocer y cuidar su cuerpo, a mantenerlo saludable y activo y hacerlo durar muchos años así. Los licenciados en educación física, título que ostentan la mayoría de los profesores que imparten la materia, están preparados para dar esa formación a los alumnos, sólo hace falta que se les brinde la oportunidad y se les exija la responsabilidad.
 
Volvamos ahora a la sexualidad y su enseñanza en las escuelas públicas. Para empezar, los primeros responsables de la educación sexual de los jóvenes son los padres y ésta debe comenzar desde antes de la edad escolar, obviamente no se le va a hablar de SIDA o de planificación familiar a un niño de cuatro o cinco años, pero si se le debe enseñar a conocer su cuerpo y a aceptarlo como natural.
 
Lo que yo siento con las reclamaciones sobre este libro, mismas reclamaciones que me parece estar oyendo desde que yo estaba en sextode primaria(hace ya algunos añitos de eso), es que algunos padres, o se escandalizan con el sexo, lo que significa que no lo hablan abiertamente con sus hijos y, por lo tanto, la escuela les está haciendo su trabajo, por lo que no deberían reclamar sino agradecer; o bien tienen un miedo legitimo, pero infundado, de que sus hijos sean mal informados por terceras personas (que son los maestros, por lo que lo considero infundado), en este caso es labor de los padres que tal desinformación no ocurra, ¿Cómo? muy sencillo, informándose con profesionales(médicos, sexólogos, etc.) y hablando con los hijos sin asomo de morbo ni tabú sobre sexo, enfermedades, anticoncepción, etc. y con los maestros cuando les parezca que no están haciendo bien su trabajo.
 
Y ya que hablamos de sexo y su incorrecta enseñanza, hay que ver la televisión veinte minutos o media hora y nos daremos cuenta de lo que es mala información sobre sexo. Telenovelas, reality chous, programas de chismes de famosos, programas cómicos y de variedad, todos ellos, de una u otra manera abordan el sexo con morbo o incluso con sesgos machistas en unos o feministas en otros (igual de dañinos ambos). Podemos agregar a esto el internet, esta maravilla del mundo moderno, en donde podemos encontrar cualquier tipo de información, que presenta enormes ventajas para la educación y el aprendizaje de los alumnos. Pero que también los pone frente a mundos bastante menos maravillosos como la pornografía en todos sus tipos, el comercio de drogas, comercio sexual, entre otros. En la actualidad, la mayoría de los padres no son muy duchos en eso de la tecnología, por lo que generalemente son los hijos quienes supervisan lo que ellos mismos hacen en la red, donde pueden obtener fotos y videos de relaciones sexuales reales en pareja, entre varios y varias, homosexuales (¡uuuy!), pederastas, zoofílicas e incluso forzadas. ¿Y nos escandalizamos por un par de encuerados en un libro que menciona poco la moral?, ¡Que prohíban el internet!. Obviamente no se puede (después dónde escribiría mis loqueras) , nuevamente la respuesta es la educación en casa y la confianza entre padres e hijos.
 
Ahora en el tema específico del apartado de sexualidad del libro de biología de primer grado de secundaria. Los comentarios que yo he escuchado de algunas de las organizaciones que piden que se suprima o cambie esa sección o el libro completo han sido, entre otras similares, en el sentido de que:
 
a)Este libro invita a los jóvenes a tener relaciones sexuales al no informar de las consecuencias de la actividad sexual prematura.
b) No toma en cuenta los aspectos afectivos de la relación sexual ni que lo más importante es el amor.

Bueno, estos dos puntos se pueden entender fácilmente porque ¡Es un libro de biología!, desde el punto de vista biológico el amor no es más que reacciones bioquímicas y secreción de hormonas (aunque en realidad el libro si menciona el aspecto emocional de la sexualidad), ahora que si invita a tener relaciones porque recomienda el uso de anticonceptivos, nunca dice que no es bueno tener sexo a edades tempranas y no menciona los efectos negativos de la masturbación, volvemos a lo mismo, es un libro de biología y no es función de la biología hacer juicios morales sobre la edad adecuada para tener sexo (aunque sí lo menciona) y hasta ahora no se ha demostrado científicamente que la masturbación tenga efectos negativos en quien la práctica de manera normal. Para esas funciones sociales y morales los alumnos de secundaria tienen una materia que se llama formacíon cívica y ética donde desde el primer hasta el tercer grado se trata con diferentes niveles de profundidad el aspecto ético y social de la sexualidad en los adolescentes (me ha tocado impartir ambas materias en los tres grados de secundaria). Esto aunado a que los maestros siempre incluirán algo de su cosecha a la hora de impartir la clase y ningún maestro que se respete dirá a sus alumnos que se lancen a tener relaciones sexuales a esa edad.
 
Concluyendo.¿No podrían esas personas tan preocupadas por la educación en México,solicitar la reestructuración de los "nuevos y mejorados" planes de estudio de secundaria y preparatoria que lo único que han hecho es crear ignorantes con buenas calificaciones y que en vista de los cambios recientes los seguirán creando, sólo que a escalas maximizadas?.

Además, es responsabilidad de los padres dar la educación sexual apropiada a sus hijos, ¿Qué es apropiado?, ellos lo decidirán, la escuela y los maestros son, en este punto, solamente un apoyo, bastante útil e importante, pero en fin apoyo. Los alumnos siempre confiarán más en los padres que en los maestros (a excepción de ciertos casos especiales), por lo que un padre que tiene buena comunicación con sus hijos puede estar seguro de que lo que él les dice que es correcto no lo podrá revertir un profesor que los ve tres horas a la semana. La comunicación entre padres e hijos es un factor crucial, más que buscar eliminar este tipo de contenidos de los libros, hay que aprovecharlos y utilizarlos como pretexto para acercarse a los hijos, discutir los temas e inculcarles los valores necesarios para que sean mejores personas. A final de cuentas de eso se trata ¿no?

Estimados lectores, gracias por su paciencia,disculpen los errores y los horrores, espero en un futuro no muy lejano abordar nuevamente este tema de la educación que, en lo particular, me interesa bastante.